Las etiquetas cuentan con tres capas principales:
Cara externa: Las etiquetas están fabricadas en papel o en material sintético, con o sin recubrimiento superior. Se puede añadir recubrimiento superior para permitir o mejorar la capacidad de impresión, o bien para proteger contra los efectos del medio ambiente, como pueden ser la humedad, los agentes químicos o la abrasión.
Adhesivo: Hay disponibles diversos adhesivos en función del uso final que vayas a dar a la etiqueta:
- Adhesivo permanente. No se puede despegar sin dañar la cara externa o dejar residuos en la superficie etiquetada.
- Adhesivo despegable. Se puede despegar fácilmente sin dañar la etiqueta ni la superficie etiquetada.
- Adhesivo especial. Por ejemplo, adhesivos resistentes a las temperaturas que se dan en congeladores o que ofrecen una adherencia extra a determinadas superficies.
Soporte: El soporte es el material con silicona del que se despegan o se dispensan las etiquetas. Los soportes normalmente son de color amarillo o blanco y suelen estar fabricados en papel.
Los consumibles de papel tienen coste inferior y se utilizan en aplicaciones estándar. Sin embargo, los consumibles sintéticos, normalmente conocido como «poly», son más duradero, de coste superior y se emplean en aplicaciones de especializadas
Para conocer más sobre la tecnología que está detrás del etiquetado, revisa este artículo: Consumibles Zebra: Introducción a la tecnología de etiquetado